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PREGUNTAS FRECUENTES PARA RACHEL ARIEFF

1. ¿Cómo ha evolucionado tu carrera?

2. ¿Qué es exactamente "stand-up comedy"?

3. ¿Por qué haces comedia?

4. ¿Cómo es hacer comedia en otro país, y en otro idioma?

5. ¿Encuentras dificultades culturales para hacer tu clase de comedia en este país?

6. Has dicho, "Cuánto más terrible es la vida, mejor sea la comedia." ¿Qué quieres decir?

7. ¿Cuales son los temas con que más tratas en tu humor, y por qué?

8. ¿Sería distinto tu humor si fueses un hombre?

9. ¿Cuales son tus metas cuando actúas?

10. Tienes fama de compartir con el público historias personales que son poco halagadoras. Da unos ejemplos.

11. ¿Por qué cuentas cosas tan personales? ¿No te da vergüenza?

12. También tratas con temas sociales y políticos, como la cultura de aquí y la política de Catalunya. ¿Por qué?

13. ¿Existen temas tabú para ti?

14. Alguna gente categorizaría tu humor como "humor ofensivo". ¿Estás de acuerdo con esa etiqueta?

15. ¿Hay alguna clase de humor en concreto que te ofenda a ti?

16. ¿Es posible que los temas oscuros o dolorosos sean graciosos?

17. ¿Hay una línea entre irreverencia y mal gusto?

18. ¿Hay algunas normas para no cruzar la línea?

19. ¿Existe un humor que puede gustar a todo el mundo?

20. ¿Debería tener restricciones el humor en la sociedad? Por ejemplo, ¿si el humor sea muy ofensivo para algunos?

21. ¿Por qué consideras que "stand-up comedy" es igual a la interpretación?

22. ¿Qué clase de humor te gusta más? ¿Quienes son tus cómicos favoritos?

23. ¿Cuál fue tu peor experiencia haciendo comedia?

24. ¿Tu mejor experiencia?

25. ¿Faltan más mujeres en ese negocio?

26. ¿Hay una diferencia entre el humor masculino y femenino?

27. En EEUU, muchos de los grandes triunfadores de la comedia históricamente han pertenecido a minorías étnicas. ¿Cuáles, y por qué ha sido así?

28. ¿Cuales son tus metas como cómica en este país?

29. ¿Cómo te gustaría ver evolucionar el humor en este país?

En este país, muchos de nosotros te conocemos de Anti-Karaoke, pero antes de eso, ya llevabas muchos años trabajando como "stand-up comic". ¿Cómo ha evolucionado tu carrera?

Empecé en los años '90 haciendo stand-up comedy en Austin, Texas. Envié un video de mi comedia al manager de Chris Rock en New York, y él me animó a venir a NYC y actuar en un show que él administraba, "Eating It" en el club Luna Lounge. Pasé 4 años allí, creando y presentando mis propios shows de comedia en solitario.

De allí me mudé a Los Angeles, donde salí en anuncios y tuve un pequeño papel en una peli para niños, dirigida por Jonathan Frakes (Comandante Riker de Star Trek): "Clockstoppers". Hice stand-up comedy en un programa de NBC, "Late Friday" y saqué un disco en 2002, "How to Be Happy All the Time".

Durante mis años en New York y L.A., tuve la oportunidad de actuar en shows con grandes cómicos como Louis C.K., Sarah Silverman, Jimmy Kimmel, Janeane Garofalo, Patton Oswalt, Dave Chappelle, Brendon Small y Zach Galifianakis. Después de unos años en Los Angeles, vine de visita a Barcelona y me enamoré de la ciudad y del estilo de vida, y decidí quedarme aquí.

¿Qué es exactamente "stand-up comedy"?

Stand-up comedy -- o simplemente, como se dice en inglés, "stand-up" -- es igual a los monólogos, con un par de diferencias.

"Stand-up" implica que el cómico sea el autor del monólogo, mientras con la palabra "monólogos", se entiende que un actor puede interpretar material escrito por otro. Entonces, "stand-up" suele ser consistir de monólogos más personales e íntimos.

También con "stand-up", a menudo hay interacción directa con el público, y el derrumbo de la "cuarta pared" del teatro tradicional, que separa el actor del público. En resumen, "Stand-up" suele ser más conversacional; monólogo suele ser más teatral.

¿Por qué haces comedia?

Hago comedia porque no me adapto bien a trabajos normales y siempre lo he hecho de una manera u otra durante toda mi vida. Es mi forma natural para expresar lo que siento.

Entonces, cuando me di cuenta de que uno puede ganarse la vida diciendo cosas en voz alta que en cualquier otro oficio provocarían el despido inmediato, pensé, "Esa carrera es para mí."

¿Cómo es hacer comedia en otro país, y en otro idioma?

¡Mucho trabajo! Es un asunto de empezar desde zero y aprender todo de nuevo. No sólo aprender otro idioma, sino aprender también a expresarte con confianza con las herramientas oxidadas de tu acento y tu falta de vocabulario. Aprender a estar cómoda improvisando en un idioma que no dominas. Es aprender a construir tu voz personal. Tu propio ritmo, tu propio estilo de decir las cosas. También es un trabajo de aprender los detalles de otra cultura, otras costumbres. Sobre todo, es un ejercicio de humildad, y aceptar que nunca tendrás control y nunca vas a encajar, siempre vas a destacar por simplemente cómo hablas, y por las infinitas cagadas que cometerás diariamente -- lingüsticamente y culturalmente.

También es diferente la clase de comedia que existe aquí, generalmente. La manera de comunicarse aquí es más "elegante" y menos directa que en EEUU. Incluso el idioma es más elegante y menos directo. Es un idioma que parece más adecuado para la poesía que la comedia, que requiere brevedad y percusión. El inglés es perfecto para la comedia, y el español requiere más trabajo; tardas más en decir la misma cosa en inglés. Pero lo que compensa es mi acento y mis fallos lingüísticos, y el hecho de que soy extranjera. Esas cosas añaden diversión para el público de aquí, sin duda.

El humor se basa mucho en lo cultural. ¿Alguna vez encuentras dificultades culturales para hacer tu clase de comedia en este país?

Sí, lo más habitual es que encuentro de vez en cuando un elemento conservador que no aprecia mi manera de hablar muy francamente o incluso vulgarmente, ni mi punto de vista hacia el sexo, la religión, o la política. Reconozco que escuchar a alguien como yo, y encima una mujer, debe ser un gran choque para ellos. Pero como he dicho, nunca ha sido un gran problema, porque la gran mayoría de la gente que vienen a mis shows saben perfectamente qué esperar: humor ácido, irreverente, y que no huye de los tópicos tabús.

Has dicho, "Cuánto más terrible es la vida, mejor sea la comedia." ¿Qué quieres decir?

Digo que, desafortunadamente, si el mundo fuese perfecto, no existiría la comedia, porque al final, la comedia es en gran parte una crítica o el reconocimiento de lo jodida que es la condición humana. Cuanto peor sea el mundo, mejor para comedia. Es una pena, pero es así.

Pregúntate: ¿Quién inspiraba mejores chistes: George Bush o Barack Obama? ¿Barack Obama o los derechistas radicales armados con pistolas y rifles que se manifiestan en contra de él? Ya ves.

De situaciones desesperadas, nace la comedia... como este chiste de Alemania Nazi:

Solomon y su mujer están escondiéndose de los Nazis en su ático, pero se está agotando la poca comida que tienen. Entonces Solomon sale cuidadosamente a la calle para buscar más. Ha recorrido un par de manzanas cuando se encuentra de lleno con Adolf Hitler mismo!  

Hitler saca un pistola y señala un montón de caca de perro en la calle. 'Cómetelo, Judío!' grita. Temblando, Solomon se pone a cuatro patas y empieza a comer los excrementos. Hitler ríe tanto que deja caer la pistola, y Solomon la coge y la apunta al líder Nazi. 'Ahora TÚ te la comes!' dice Solomon. Mientras Hitler empieza a comerla, Solomon se retira y va corriendo a casa. Entra por la puerta, gritando a su mujer, 'Cariño! No creerás con quién acabo de comer!' 

Has dicho que la comedia es una queja. ¿Qué quieres decir?

La comedia -- o más bien, la ironía, el sarcasmo, y la sátira -- es una manera de identificar nuestros problemas; analizarlos, y finalmente, cargar contra ellos. Es un gran válvula de escape para el ser humano. Por eso, el humor que ha salido de régimenes brutales como la antigua Unión Soviética, el Telón de Acero, o la Alemania Nazi, es la clase de humor más afilado y brutalmente gracioso que he escuchado en mi vida.

Un buen ejemplo es un chiste popular de la Unión Soviética:

Un tipo acude a la funeral de la suegra de un colega. Cuando se acerca al ataúd, ve que el cadáver de la señora está cubierto de morados y rasgos de una lucha. Horrorizado, se aparta del ataúd y vuelve a su amigo.
"¿Pero qué le pasó a la pobre?"
Su amigo responde frialmente, "Envenenamiento."
"Pero... ¿cómo se explica la cantidad de morados en su cuerpo?"
"No quiso tomarse el veneno."

¿Cuales son los temas con que más tratas en tu humor? ¿Por qué tratas con esos temas en concreto?

Ya que vivo en España, un tema importante en mi comedia es lo de ser inmigrante. De vivir en una cultura extraña y de no encajar.

Por lo general, trato con los temas que me afectan más emocionalmente. En un nivel global: Siendo una mujer, es inevitable que trate con el tema del machismo, porque es imposible ser mujer y no tener que enfrentarte a ello todo el tiempo. Luego, el sexo, porque a todos los seres humanos les interesa el sexo. Me interesan tópicos que me provocan rabia; injusticias como racismo, sexismo, homofobia... básicamente, todas las cosas chungas que el ser humano es capaz de hacer a otro. Creo que a veces somos tan chungos que has de reírte de lo chungos que somos. Pero no son sólo risas: es una crítica, una protesta. También la muerte me interesa mucho como un tema. Da mucho juego, porque es el temor más fuerte de la mayoría de la gente. No hay nadie que no vaya a morir, es algo con lo que todos nos podemos identificar.

A un nivel personal, me gusta tratar mis debilidades o los detalles vergonzosos para mí: el sexo, mi estado como inmigrante aquí, mi inseguridad con mi manera de hablar, mi inseguridad general como persona, mi ego, mis miedos, mis desordenes alimenticios, mis errores más estúpidos, etcetera.

¿Sería distinto tu humor si fueses un hombre?

Seguramente, porque mi experiencia como un ser humano sería totalmente distinta, y entonces eso afectaría mi punto de vista hacía el mundo, y de allí sale tu voz humorística.

Un refran tuyo es "es gracioso porque duele". ¿Qué quieres decir con eso?

Ese refrán es una variación del conocido refrán, "It's funny 'cause it's TRUE." ("Es gracioso porque es verdad.) Soy una persona feliz, y hoy en día más que nunca. Pero siempre he llevado mucho dolor adentro, es una parte de mí que nunca podré sacar, es lo que me define como persona. Entonces cuando una broma me toca a un nivel personal -- allí al fondo de ese dolor, me provoca las risas más explosivas. Es como tener un punto G humorístico, y ese es mi punto. Soy masoquista; ¿qué quieres que te diga?

¿Cuales son tus metas cuando actúas? ¿Por ejemplo, admiración, hacer amigos con una sala llena de gente, hacerles reir, etcetera?

Por supuesto me encanta la sensación de caer bien a una sala llena de gente y hacerles reir. Pero eso no es realista, porque siempre habrá gente a quien les caerás mal por lo que dices. Y no creo que deba ser el motivo por hacer comedia, porque interfiere con tu integridad y tu honestidad, y prevendrá que tomes riesgos necesarios.

Además de entretener, mi meta es provocar interés -- claro que quiero risas sobre todo, pero quiero que me escuchen, quiero que se identifiquen, o quiero que les entretenga o que les intrigue de alguna manera. Incluso si les ofendo y si se van, no lo considero un fracaso para nada.

Tienes fama de compartir con el público historias personales que son poco halagadoras. Da unos ejemplos.

Todo mi nuevo show de comedia, Por Eso Soy Así, se trata de historias personales humillantes: mi familia disfuncional, mi desorden alimenticio, mi relación con un maltratador, una cirugía estética chapucera de bajo presupuesto, entre otras cosas. En fin: un barril de risas!

¿Por qué cuentas cosas tan personales? ¿No te da vergüenza?

En un momento de mi vida, me daban mucha vergüenza, sí. Pero contarlas y convertirlas en algo público y cómico las transforma en algo positivo. ¿Para qué he sufrido esas humillaciones y dolores si no servirán para reír luego?
Son mis historias y si estoy cómoda compartiéndolas, no deberían darme ninguna vergüenza. Pero he trabajado largo y duro para llegar a ese punto, en muchos casos.

Generalmente, si tengo que elegir entre mi dignidad y las risas, elijo el segundo. Las risas son más divertidas que la dignidad.

También tratas con temas sociales y políticos, como la cultura de aquí y la política de Catalunya. ¿Por qué?

Viviendo en Catalunya y siendo forastera, es imposible no chocar con los asuntos sociales o políticos del día. Son asuntos polémicos y provocan opiniones en los que viven aquí; entonces, ¿por que no en una extranjera? Vivo aquí y afectan mi vida también. Claro que voy a tener una opinión.

Es el síndrome "pez fuera del agua"; cada vez que viene una persona de afuera a tu país, o a tu pueblo, va a ver las cosas de una manera muy distinta que tú. Además, va a observar muchas cosas cotidianas de que ni te das cuenta. Eso en sí mismo da mucho juego para la comedia.

¿Existen temas tabú para ti?

Para mí, existe lo que hace gracia y lo que no hace gracia. Creo que tengo un punto de vista muy liberal al asunto. En mi opinión, el TEMA no importa tanto como la MANERA de tratarlo. Con el punto de vista adecuado, casi cualquier tema puede resultar gracioso, hasta la tragedia más bestia.

¿Cuál es el punto de vista más adecuado? Allí entras en el area gris. Depende de la persona.

Por ejemplo, un buen amigo mío tenía cinco hermanas, y durante su vida, dos de ellas se suicidaron. ¡DOS hermanas que se suicidaron! ¿Puedes imaginar el dolor que habría pasado toda la familia? Cuando le conocí por primera vez, le pregunté, "¿Cuántos hermanos tienes?" Me respondió, "Espera. Déjame hacer una llamada." Tenía el costumbre de bromear con su propia tragedia familiar porque era demasiada dolorosa para él, y así era su manera de llevar el horror de esa experiencia.

Entonces: ¿quién soy yo para juzgarle por cómo lleva su propia tragedia? Sólo podría reír y llorar por dentro a la vez.

Alguna gente categorizaría tu humor como "humor ofensivo". ¿Estás de acuerdo con esa etiqueta?

Personalmente, no creo que mi humor sea nada ofensivo. Nunca es mi intención ofender, sino comunicar y entretener. Pero entiendo que para algunos, mi humor va demasiado allá y les parece ofensivo. Entonces tanto como tengo el derecho a opinar y bromear, ellos tienen derecho a sus opiniones también.

Lo que creo es que, en una sociedad libre, la expresión verbal debería ser libre. Si no te gusta lo que dice alguien, contraataca con TUS PALABRAS, no con violencia.

¿Ha habido gente que se ha ofendido en tus actuaciones? ¿Qué pasó?

Sí, varias veces. Los que se ofenden muchísimo se levantan y se van. A veces protestan un poco en voz alta, y acabamos discutiendo o durante el show, o después.

En otra ocasión ofendí a todo un pueblo entero y acabaron abucheandome y gritándome. Era por mala planificación; el ayuntamiento me contrató para sus fiestas mayores, y me pusieron en una carpa grande con mil asientos plegables y no cobraron por la actuación; lo colocaron allí como si fuese cualquier banda de habaneras. Entonces vino todo el pueblo, desde los abuelos y las abuelas hasta los niños pequeños. Yo estaba flipando porque 1) los del ayuntamiento habían venido a ver mi show de comedia, y sabían perfectamente de qué trataba, y 2) yo había explicitamente avisado que la obra no era humor apto para todos los públicos y que NO ERA ADECUADO PARA NIÑOS.

Pocos minutos después del inicio de la actuación, empezaron a abuchearme y venían a la mesa de los técnicos de sonido para quejarse: "¡No puede hablar de esas cosas en frente de los niños!" ¿Pero qué iba a hacer? ¿Crear toda una obra desde zero allí mismo? Además, aunque el material no resultara ofensivo para nadie, era un ambiente totalmente inapropiado para lo que hago: era como un campo de fútbol, todo el mundo estaba hablando, no era un ambiente para escuchar. Fue un desastre en todos los sentidos.

Acabé hablando directamente con un público rabioso de hostil, intercambiando insultos, hasta que el director del evento cortó el show después de 20 minutos. Me cambié de ropa y un sólo segurata esquelético y mayor me escoltó fuera del recinto, y ese ángel hizo posible que saliese de allí con vida!

¿Hay alguna clase de humor en concreto que te ofenda a ti?

Sí, dos cosas de humor: el humor que considero tonto y estúpido, humor facilón, que ofende mi inteligencia, no me gusta. A un nivel moral, tampoco me gusta el humor machista, racista, sexista, o que se burla de los débiles. Prefiero subvertir el esquema de poder, no dar patadas a los que ya están tirados en el suelo. Pero hay de todo en el mundo; tampoco querría censurar a nadie porque no me gusta su humor. Cambio el canal, y ya está.

¿Es posible que los temas oscuros o dolorosos sean graciosos?

Creo cien por cien que sí. Como he dicho, el humor oscuro figura entre mi clase favorito de humor.

¿Hay una línea entre irreverencia y mal gusto?

Absolutamente, pero esa línea es distina entre las personas, según sus creencias y su punto de vista del mundo.

¿Hay algunas normas para no cruzar la línea?

Creo que sí. Creo que un concepto clave es compasión y empatía. Está bien golpear verbalmente a los poderosos o a los malos, pero no me hace gracia hacer lo mismo con los oprimidos. ¿Quiénes son los oprimidos exactamente? Ese es el punto de polémica. Creo que los fundamentalistas cristianos de EEUU son una diana perfecta para el humor afilado y la sátira, porque creo que ya tienen demasiado poder en la sociedad y han hecho mucho daño a mucha gente, pero ellos se ven a sí mismos como las víctimas. Ahí tienes la polémica.

¿Existe un humor que puede gustar a todo el mundo?

Mientras existan individuos y personalidades y distintas culturas, no hay ningún humor que pueda gustar a todo el mundo.

¿Debería tener restricciones el humor en la sociedad? Por ejemplo, ¿si el humor sea muy ofensivo para algunos?

En una sociedad libre, no puede haber restricción ninguna con el humor, ni con ninguna forma de expresión artística que no haga daño físico a nadie. Soy radical con esa creencia, porque sé que aquí en Europa, las leyes no apoyan la libertad absoluta de expresión tanto como en EEUU. Aquí, puedes ir a la cárcel por hablar mal de los reyes o por insultar a alguien, pero sólo en EEUU tiene escrito en su Constitución: "El Congreso no tiene el derecho a crear NINGÚNA LEY cortando la libertad de expresión."

La verdadera libertad de expresión se traduce en defender TODA la expresión, no sólo la expresión que me gusta. Puede llegar a extremos muy difíciles, como la familia Phelps, que son Cristianos extremos que acuden a los funerales de celebridades y soldados y gritan insultos y aguantan pancartas que dicen cosas como "Este soldado era un maricón" y "Dios odia a los maricones" o "Este está ardiendo en el infierno". Lo que hacen es asqueroso y dañino, pero según la ley, hay que proteger su derecho a expresión igual al mío.

La respuesta a la expresión que no te gusta no es censura, es MÁS expresión. Es responder con tu propia expresión. Creo cien por cien en eso, y no en la represión.

¿Por qué consideras que "stand-up comedy" es igual a la interpretación?

Hay muchas maneras de hacer stand-up comedy. En los viejos tiempos, los cómicos eran más como cartoons, más exagerados y obvios en su presentación del material. Personalmente, prefiero los comicos que tienen una puesta en escena natural, igual a la interpretación moderna. Los cómicos que son muy afectados o exagerados me irritan y su comportamiento me distrae de su material. No me gusta ver la maquinaria moviendo; quiero sentir que lo que está pasando es real, y no una manipulación. No hay nada peor para mí que ver un cómico actuar y pensar, "Éste se está esforzando demasiado."

¿Qué clase de humor te gusta más? ¿Quienes son tus cómicos favoritos?

Me gusta el humor personal y original. Prefiero escuchar historias únicas y reales de un individuo que tiene una voz artística muy definida e inimitable, como Patton Oswalt, Maria Bamford, Dave Chappelle, Kathy Griffin, Zach Galafianakis, Reverend Jen Miller, o Eddie Pepitone. También me gustan los cómicos que son muy hábiles con bromas muy afiladas y devastadoras, como Louis C.K., Sarah Silverman, Chris Rock, Dave Chappelle, Marc Maron, o Dave Attell.

¿Cuál fue tu peor experiencia haciendo comedia?

Mi peor experiencia fue cuando empecé como cómica, y me contrataron para hacer 10 minutos en un club de comedia en mi ciudad natal, Milwaukee. Vino toda mi familia, más algunos de sus amigos. Era la primera vez que me vieron hacer comedia. No conocía el club (porque ya vivía en Austin), y era un club con un público afro-americano. Todos eran negros. El choque cultural era brutal, y por supuesto fui horrible. Ellos hablaron durante toda mi actuación, apenas reían, y las luces eran tan brillantes que no veía a nadie, por lo que estaba completamente desorientada. Fueron los 10 minutos más largos de mi vida. La única razón porque sobreviví es porque podía oir, desde las primeras filas, la voz de una mujer que me decía, "Sigue. Sigue, cariño. No dejes que esta gente te fastidie. YO creo que tienes gracia. Sigue, cariño. No prestes atención a ellos. Sigue." No la vi, sólo la escuché, pero está claro que esa mujer era un ANGEL.

Lo peor fue volver a la mesa donde estaban sentados mis seres queridos. No era difícil encontrarlos, porque era el único grupo de blancos judíos viejos en el club. Ni los podía mirar, y no sabían qué decir. Al final, mi padre simplemente dijo, "Bueno, eras la más guapa de todos." Digamos que no fue un cumplido muy halagador sobre mi talento para la comedia.

¿Tu mejor experiencia?

Mi mejor experiencia fue al finalizar una actuación de mi show en solitario en Los Angeles. Yo actuaba en un lounge íntimo de un hotel Ramada, lo cual era interesante, porque el público era una mezcla de gente de la calle y los huéspedes del hotel, que procedían de todas partes del mundo.

Al acabar el show, voy a la barra para tomar algo y me encuentro con un tipo de pinta "redneck" de mediana edad, con una gorra de beisbol, un whisky en la mano, y los ojos muy rojos y mirándome fijamente con una mirada tan intensa que daba miedo. Estaba respirando muy rápidamente, como si estuviera enojado. Seguía mirándome y pensé, "Uh-oh. Este tío está borracho y va a liarla conmigo," porque acabé de contar durante una hora y pico, de una manera muy ácida, historias personales sobre el alcohol, las drogas, malos tratos, el sexo... básicamente, todo lo que toca las narices de la gente religiosa y conservadora de allí.

Se acercó a mi y abrió la boca para decirme algo y yo tuve el impulso de huir corriendo. Me dijo, "Espera..." y su cara se derrumbó en lágrimas. "Me gustó mucho tu show." Seguidamente, me contó que era huésped del hotel porque su mujer estaba en urgencias en el hospital al lado. Ellos vivían en el desierto de Mojave y ella tuvo un ataque masivo de corazón el día anterior. Un helicóptero le llevó de su casa al hospital, y él estaba en el hotel, esperando noticias de cómo había ido la cirugía. "He perdido dos mujeres, y no quiero perder a ésta," me dijo, llorando en su vaso. "Estaba llorando en mi habitación y decidí salir y dar una vuelta por el hotel. Encontré este lounge y tú estabas actuando. Entré y me hiciste olvidar mis problemas durante un rato. Muchas gracias."

Eso pasó hace años, pero todavía cuando pienso en ello, me entran escalofríos. La verdad es que nunca sabes adónde llegará lo que haces.

La mayoría de los cómicos son hombres. ¿Faltan más mujeres en ese negocio?

Me temo que generalmente, y aquí especialmente, el humor es visto generalmente como el dominio de los tíos. La homogeneidad es aburrida, y me gustaría ver más mujeres dando cara ante la sociedad. Siempre faltan mujeres en este arte, da igual el país. Aunque aquí faltan más. Pero claro, tienen que haber mujeres que tienen el talento y las ganas de hacerlo.

¿Hay una diferencia entre el humor masculino y femenino?

No veo el humor según esas divisiones tan estereotípicas. Por supuesto, mi experiencia de la vida y mi punto de vista será distinta que si fuese un hombre. Los detalles serán distintos: obviamente no podría hablar de mi vagina si fuese un hombre. Pero no, no creo que sea un "humor masculino" y un "humor feminino". Lo que existen son personas, cada una distinta, y eso divide el humor. Cada artista es un individuo, y si realmente tienen algo que decir, cada uno será totalmente distinto del otro.

Hay cómicos que van de "humor masculino" en plan machista como Andrew Dice Clay, o "humor femenino" en plan "qué malos/guapos/guarros/loquesea son los hombres", o "humor gay" en plan "qué tontos son los heteros", o "humor negro" como "qué malos son los blancos". Pero esos cómicos están atrapados en su propio estereotipo, o están explotando a propósito su "casilla" para ganar más lealtad entre sus fans. Esa clase de humor no me interesa; creo que el mejor humor une a la gente, y no la divide.

En EEUU, muchos de los grandes triunfadores de la comedia históricamente han pertenecido a minorías étnicas. ¿Cuáles, y por qué ha sido así?

Si perteneces al grupo que está por encima de todos, ¿qué tienes que decir? "Hostia, mi caballo es tan bonito." "Mi criada olvidó de planchar mi camiseta esta mañana!" "Mi lifting ha ido tan bien!" Nadie quiere escuchar lo que tienes que decir si tu vida es de puta madre.

La comedia es una queja, de una manera u otra. Tiene que unir a la gente, despertar la empatía, y a la vez despertar algo más chungo, en plan "Pensé que mis problemas eran jodidos, pero por lo menos no son como los SUYOS." Entonces, la gente que han sido historicamente excluídos de la sociedad son los que tienen las cosas más interesantes que decir. Porque, en primer lugar, tendrán la NECESIDAD de descargar su ira, de una manera que una persona cómoda y aburguesada simplemente no tiene. Además, sus experiencias van a ser mucho más interesantes. Cuánto más jodido, más entretenido, es la verdad. Segundo, siendo excluidos, van a observar la sociedad desde afuera, y van a pillar muchas cosas que los de dentro no vemos. Cuando estás excluido de la sociedad, te conviertes en un sociólogo de ella.

Históricamente, los grandes cómicos modernos no eran Bob Hope; eran judíos como Lenny Bruce y Sarah Silverman, negros como Dick Gregory y Richard Pryor, latinos como Cheech and Chong, Marga Gómez o George López, asiáticas como Margaret Cho, o lesbianas como Ellen DeGeneres, Wanda Sykes, Marga Gómez o Rosie O'Donnell. Incluso los blancos anglosajones más brillantes eran hippies antisistema sesenteros como The Smothers Brothers, que despertaron la ira de Presidente Nixon, o iconoclastas como George Carlin.

¿Cuales son tus metas como cómica en este país?

Seguir haciendo mi show de comedia actual, "Planeta Catalunya", y desarrollar otro para hacer una gira por toda España. Tener mi propio especial en la tele, si las condiciones fuesen adecuadas. También un sueño grande sería establecer un espacio experimental en Barcelona donde podríamos crear una escena de comedia indígena, con la gente de aquí. Y con "de aquí" quiero decir no sólo catalanes y españoles, sino también gente de otros países afincada aquí.

¿Cómo te gustaría ver evolucionar el humor en este país?

Me gustaría ver noches de comedia en los bares y cafés de cada ciudad, y clubs de comedia de verdad también. Me gustaría ver a más mujeres creando comedia, y me gustaría escuchar la perspectiva de los inmigrantes que vienen aquí de Africa, China, Sudamérica, Pakistan... Seguramente tienen mucho que contar.

La comedia personal es un gran válvula de escape para la gente marginalizada de cualquier sociedad. Y en España, la vamos a necesitar cada vez más. La sátira es un arma muy potente, y no hace daño a nadie. Quizás soy idealista, pero lo he visto en mi propia cultura: los que se sienten maginados por la sociedad, sean individuos que no encajan o grupos minoritarios, empiezan a expresar SU experiencia de la vida y SU punto de vista hacia la sociedad, y al haber otros que les escuchan y simpatizan a través de risas, ganan un sentido de potencia personal que no tenían antes. Y con el paso del tiempo, acaban cambiando la sociedad para ser más inclusiva.

En EEUU, históricamente, los grandes cómicos siempre han venido de los márgenes de la sociedad: inmigrantes judíos o italianos, o negros. Los primeros cómicos eran en mayor parte judíos, cuando la sociedad general discriminaba abiertamente contra ellos. Luego, gracias en parte a cómicos negros como Dick Gregory, Bill Cosby, Richard Pryor, Eddie Murphy, Chris Rock y Dave Chappelle, que no callaban nunca, la sociedad ha cambiado para reconocer la existencia de la comunidad negra. Se puede decir lo mismo de cómicos "queer" o "queer-friendly" Jackie Beat, Kathy Griffin, o Margaret Cho. O una cómica como Roseanne, que por primera vez transmitió la idea que una mujer gorda, ama de casa y de clase obrera podía tenía algo de importancia que decir.

Luego, si te fijas en ejemplos en otras partes del mundo, verás cosas anteriormente impensables, como la gira de cómicos judíos y palestinos en Israel y abiertamente satirizan la situación de allí. O el festival de comedia en Amman, Jordania, montado por un colectivo de cómicos árabes occidentales. Además de actuar, dan talleres de "stand-up comedy" para la gente de allí.

El concepto transformativo de la comedia va más allá que los payasos que visitan a niños en hospitales. Que la gente sin voz aprenda a expresarse de esa manera puede ser algo realmente revolucionario, y definitivamente subversivo, especialmente en países represivos. Sería una revolución. Pero en vez de sangre, risas.

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