El Mundo 7 de noviembre 2007 Read in English
Comedia de pierna alzada
La stand-up comedy, o sea, lo que aquí se ha llamado monólogos toda la vida, corriía el riesgo de morir de éxito. La cosa empezó modestamente, con la gente del Club de la Comedia contando sus cosas, de pie, con un taburete como máximo.
Después, en Paramount Comedy se decidieron a crear cantera con nuevos valores que se convertirían en mega estrellas, como Eva Hache. Pero ya se sabe que tener éxito es peligroso, y llegar al punto de intentar convertir a alguien que no tiene gracia ni contando una anécdota en una cena de Navidad en el nuevo rey del monólogo es peligroso.
Afortunadamente, para contrarrestar algunos sustos, hay propuestas como la de Rachel Arieff que hacen pensar en que, en el fondo, que este género deje de resultarnos ajeno tiene sus ventajas. Si no fuera por antecedentes como éstos, posiblemente la reina del Anti-Karaoke, que lleva haciéndose desde hace meses (con lleno total) en la sala El Sol de la calle Jardines, no hubiera podido estrenar su show Cómo ser feliz todo el tiempo. Se trata de una serie de monólogos escritos por ella misma, en los que esta artista multifacética, que en algunos aspectos puede recordar, por actitud, a la Terremoto de Alcorcón, curtida en el underground neoyorquino, cuenta su vida, sus reflexiones y mucho más. Lo que hace más atractivo aún este show es que aporta una dosis de espectáculo extra, cercano al cabaret, que se echa de menos en algunas de las puestas en escena de otros de los monologuistas españoles. El espectáculo de Rachel Arieff podrá verse el próximo 14 de diciembre en la sala Galileo Galilei (calle Galileo, 100). La revista Vanity Fair la ha definido como una pastilla de cianuro escondida dentro de un delicioso bombón de chocolate.
-Marta Aguirre
|